Zaragoza, un gran descubrimiento
En el post de hace un par de semanas, en "Mis ciudades favoritas de España II", os hablé de Zaragoza, y os dije que es una ciudad que me encantaría visitar en no mucho tiempo, ya que lo que conocía de ella me encantaba, e imaginaba que me encantaría aun más si cabía cuando la visitara.
Casualidad fue, que, justo la semana pasada aprovechamos para hacer una escapada de fin de semana coincidiendo con el puente de Todos los Santos, y escogimos Zaragoza para hacerle una visita.
Tenía unas ganas de llegar inmensas, ya que estaba súper impaciente por conocer aquella ciudad.
Además, creo que Zaragoza es una ciudad muy poco valorada en muchos aspectos y que no debería de ser así, ya que esconde muchos encantos que merecen ser visitados y conocidos.
Dicho esto, una vez estuvimos allí, fuimos a visitar lo primero de todo la Plaza del Pilar, y su basílica, un lugar que a nada se puede comparar.
Me sorprendió lo inmensa que era, además de que la Basílica y la Catedral son preciosas, con unas pinturas e imágenes y esculturas preciosas.
A continuación, después de comer, visitamos unas ruinas de un foro romano que se encuentran en plena ciudad y que son muy curiosas de visitar.
Posteriormente, paseamos por el cauce del río Ebro, que atraviesa toda la ciudad, y que se encuentra a una calle de la Plaza del Pilar.
Después de dar un paseo por al lado del río, nos dirigimos al Palacio de la Aljafería, un lugar precioso que cuenta con antiguas construcciones de la época musulmana, además de parte de museo, que cuenta con restos de aquella época.
Antes de acabar el día, a la vuelta del palacio, aprovechamos para pasear por el Puente de Piedra, que se encuentra justo al lado de la Plaza del Pilar, y que cuenta con unas vistas espectaculares a la Basílica del Pilar. Una maravilla.
Nos hospedamos en el hotel Rey Fernando II de Aragón, que se encuentra a las afueras de la ciudad de Zaragoza, y que os he de recomendar por la estupenda calidad-precio con la que cuenta, además del trato que recibimos, que fue magnífico.
Al día siguiente, como ya habíamos conocido bastante bien la ciudad de Zaragoza, aprovechamos para ir a visitar el Monasterio de Piedra, que se encuentra cerca de Calatayud, a una hora y media más o menos de Zaragoza, y que es digno de visitar en algún momento de nuestra vida.
Propiamente dicho, es un Monasterio que se puede visitar, además de que cuenta con un parque natural de cascadas precioso.
Allí, también hay restaurantes donde comer y hasta un hotel donde hospedarse. En cuanto a comer, nosotros comimos en uno de los dos restaurantes que allí hay un menú bastante económico, diseñado especialmente para todos los visitantes al Monasterio.
Una vez entras al parque natural, cuentas con un camino marcado con flechas gracias al cual puedes visitar todas las cascadas y lugares preciosos de visitar de aquel parque. Hasta incluso hay un tramo en el que pasas por bajo de la cascada más grande que allí se encuentra.
La verdad que una experiencia genial.
En este lugar tan precioso pasamos nuestro segundo y último día en Zaragoza.
No me cansaré de reafirmar que Zaragoza es una ciudad muy infravalorada, pero que cuenta con maravillas que no habría que perderse por ningún motivo.
Por esta razón, puntuaré el viaje con un pedazo de 10, ya que fue maravilloso, y el cual os recomiendo profundamente que hagáis en alguna de vuestras escapadas.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa
Casualidad fue, que, justo la semana pasada aprovechamos para hacer una escapada de fin de semana coincidiendo con el puente de Todos los Santos, y escogimos Zaragoza para hacerle una visita.
Tenía unas ganas de llegar inmensas, ya que estaba súper impaciente por conocer aquella ciudad.
Además, creo que Zaragoza es una ciudad muy poco valorada en muchos aspectos y que no debería de ser así, ya que esconde muchos encantos que merecen ser visitados y conocidos.
Dicho esto, una vez estuvimos allí, fuimos a visitar lo primero de todo la Plaza del Pilar, y su basílica, un lugar que a nada se puede comparar.
Me sorprendió lo inmensa que era, además de que la Basílica y la Catedral son preciosas, con unas pinturas e imágenes y esculturas preciosas.
A continuación, después de comer, visitamos unas ruinas de un foro romano que se encuentran en plena ciudad y que son muy curiosas de visitar.
Posteriormente, paseamos por el cauce del río Ebro, que atraviesa toda la ciudad, y que se encuentra a una calle de la Plaza del Pilar.
Después de dar un paseo por al lado del río, nos dirigimos al Palacio de la Aljafería, un lugar precioso que cuenta con antiguas construcciones de la época musulmana, además de parte de museo, que cuenta con restos de aquella época.
Antes de acabar el día, a la vuelta del palacio, aprovechamos para pasear por el Puente de Piedra, que se encuentra justo al lado de la Plaza del Pilar, y que cuenta con unas vistas espectaculares a la Basílica del Pilar. Una maravilla.
Nos hospedamos en el hotel Rey Fernando II de Aragón, que se encuentra a las afueras de la ciudad de Zaragoza, y que os he de recomendar por la estupenda calidad-precio con la que cuenta, además del trato que recibimos, que fue magnífico.
Al día siguiente, como ya habíamos conocido bastante bien la ciudad de Zaragoza, aprovechamos para ir a visitar el Monasterio de Piedra, que se encuentra cerca de Calatayud, a una hora y media más o menos de Zaragoza, y que es digno de visitar en algún momento de nuestra vida.
Propiamente dicho, es un Monasterio que se puede visitar, además de que cuenta con un parque natural de cascadas precioso.
Allí, también hay restaurantes donde comer y hasta un hotel donde hospedarse. En cuanto a comer, nosotros comimos en uno de los dos restaurantes que allí hay un menú bastante económico, diseñado especialmente para todos los visitantes al Monasterio.
Una vez entras al parque natural, cuentas con un camino marcado con flechas gracias al cual puedes visitar todas las cascadas y lugares preciosos de visitar de aquel parque. Hasta incluso hay un tramo en el que pasas por bajo de la cascada más grande que allí se encuentra.
La verdad que una experiencia genial.
En este lugar tan precioso pasamos nuestro segundo y último día en Zaragoza.
No me cansaré de reafirmar que Zaragoza es una ciudad muy infravalorada, pero que cuenta con maravillas que no habría que perderse por ningún motivo.
Por esta razón, puntuaré el viaje con un pedazo de 10, ya que fue maravilloso, y el cual os recomiendo profundamente que hagáis en alguna de vuestras escapadas.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa

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