Chulilla, pueblo con encanto digno de visitar.

Chulilla era el típico pueblo que, antes de conocerlo, no me llamaba para nada la atención. De hecho, nunca se me había ocurrido visitarlo algún día.
 Mi percepción a cerca del pueblo cambió una vez que lo visité.

Todo cambió cuando reservamos en el restaurante “Hoces del Turia”, que conocimos a través de un programa de televisión, para comer el día festivo del 9 de octubre.
Cuando vimos el restaurante por la tele nos llamó muchísimo la atención, además de que a la hora de informarnos, leyéramos en la web que leyéramos, todo eran opiniones muy satisfactorias y que nos hacían pensar que era un restaurante fabuloso.

Nada más llegar, nos sorprendió la cantidad de gente que había, ya que la ruta de senderismo de los puentes colgantes es súper famosa allí.

Para comenzar, os recomiendo que, si hay plazas, aparquéis en el parking que encontraréis nada más llegar al pueblo, ya que el precio es de 4€, y vale muchísimo la pena, puesto que encontrar sitio para aparcar en el pueblo puede llegar a ser muy complicado por lo estrechas y cortas que son sus calles.

Centrándonos en el restaurante, se encuentra muy bien ubicado, en el centro del pueblo, y es muy acogedor.

Lo que más hay que destacar del restaurante es la espectacular atención que allí te dan. Nos atendió Javi, el gerente del restaurante, y que no pudo ser más simpático y agradable. Nos explicó a las mil maravillas el menú y la carta, además de que en todo momento estuvo pendiente de nosotros y de nuestra estancia en el restaurante.
Además, el cuenta con unas vistas envidiables a todo el pueblo y al paisaje que le rodea.

Por otro lado, la comida fue espectacular. No se puede describir con palabras lo bien que comimos. Fue estupendo.
Compartimos tres platos: ajoarriero casero, huevos rotos con babas y cebolla y croquetas de pollo y jamón. Todo estaba absolutamente impecable, no le pudimos sacar ninguna pega.

Pero si ya eran fantásticos los entrantes, todo ello se superó con el plato principal, el arroz con corzo. Estaba espectacular.
Una comida de este nivel no podía contar con otra cosa que no fuera un postre también a su nivel, todos caseros por cierto. La tarta de ChipsAhoy estaba riquísima. Esta puso el broche de oro a una comida tan especial.

En cuanto a la visita del pueblo, allí pudimos visitar su castillo de origen islámico, la iglesia de los Ángeles y su ermita, la plaza del pueblo (ideal para tomar un refrigerio), además de que pudimos encontrar rincones maravillosos, como miradores o senderos que te adentraban en la naturaleza, y a través de los cuales pudimos disfrutar de unas vistas tan privilegiadas como las que allí vimos.

Chulilla es un pueblo precioso, que visitar en una escapada de fin de semana, sin olvidarse de pasar por el restaurante “Hoces del Turia”, uno de los mejores en los que he comido nunca.

A continuación, os dejo algunas fotos del restaurante y del pueblo, para poderos convencer de que lo visitéis algún día.



La plaza del pueblo.


La tarta de ChipsAhoy.

Las vistas desde el restaurante.

La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles.

Las croquetas de jamón y setas.

Los huevos rotos con habas y cebolla.

El arroz con corzo.


El ajoarriero. 


Un sendero donde adentrarse en la naturaleza.



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