Siempre nos quedará el mercado
Desde hace unos cuantos años ya, los mercados han ido en declive. Con la aparición de grandes supermercados, como podría ser el gran imperio de Mercadona, los mercados han pasado a un segundo plano.
Ya no solo podríamos decir que los mercados han ido en declive, sino cualquiera de las pequeñas tiendas de barrió especializadas en unos cuantos productos solo, por no decir las tiendas de ultramarinos de barrio.
Ir al supermercado te hace la vida más sencilla: compras todo lo que necesitas en el mismo lugar y lo haces a un menor precio que si tuvieras que comprar cada producto o alimento en su correspondiente tienda.
Hace años, las personas iban a comprar con la idea de que tenían que pasar diferentes paradas del mercado para hacer su compra: a la del pescado, a la de la carne, a la de los huevos, a la del pan... Y luego ir a la droguería del barrio para comprar los productos de limpieza y demás. Además, siempre tenías en dl barrio la tienda de ultramarinos donde comprar si algo se te había olvidado, como podía ser la sal del azúcar.
Todo esto sin contar que también habían tiendas, como ya he comentado antes, especializadas en cada uno de los alimentos, como la carne o el pesacado.
Pero actualmente todo esto ha cambiado. Vivimos deprisa. No tenemos tiempo para nada, y el poco tiempo libre que tenemos no lo pensamos utilizar en hacer bien la compra, ni mucho menos. Pudiendo hacerla en media hora en Mercadona, no vamos a perder nuestro valioso tiempo yendo tienda por tienda para comprar todo lo que necesitamos.
Es más, podría decir que no tenemos que perder nuestro tiempo ni en bajar a hacer la compra, incluso podemos hacerla por internet y nos la pueden traer directamente a casa, ahorrándonos así más tiempo.
Por estas razones son por las que nuestros valiosos mercados hay en declive.
Porque ir al súper está muy bien, pero el ambiente que hay en los mercados allí no lo hay. A mi personalmente me encanta la sensación que allí se te transmite, de humildad, de calidad, de frescura.
A nada se le pueden comparar las frutas y verduras del mercado, su olor, su color y su sabor, sobretodo. Y nada que decir ya del pescado, siempre fresco y rico.
Otro inconveniente que tiene es que, la calidad se paga, y comparando con el precio de los supermercados, comprar en el mercado supone desenvolsar una cantidad mayor de dinero. De esta manera, mucha gente no puede acceder a hacer la compra allí, ya no solo por una cuestión de tiempo, sino por una cuestión de dinero. Porque ir a comprar algún producto o varios alguna vez de forma puntual es una cosa, pero hacerlo continuamente para hacer la compra semanalmente es mucho más complicado.
Tenemos un ejemplo claro de esta cuestión en Valencia, en el mercado del Cabañal. Un mercado con muchísima historia y con bastantes paradas cerradas, sobretodo donde más se puede notar es en las paradas de pescado, aunque en realidad se puede reflejar en un cualquier ámbito.
Aun así, pese a todo, no me cansaré de defender los mercados, su calidad y la necesidad de ir, aunque sea de vez en cuando, para comer productos de calidad y para que también prospere y no se pierda la tradición y enriquecer también a a la gente que se dedica a vender allí.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.
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