Raíces
Ayer, después de darle muchas vueltas en cuanto a donde íbamos a cenar, se nos ocurrió la mejor de las ideas: ir a Caudiel. Caudiel es un pueblecito de la provincia de Castellón, cercano a Segorbe.
Este pueblo me trae multitud de recuerdos. Cuando yo era más pequeña, un tío de mi madre tenía una casita allí, por lo que he pasado allí unos cuantos veranos con mis padres, mis abuelos y mis tíos.
También me trae muy buenos recuerdos porque recuerdo momentos geniales con mi abuelo Luis, que ahora está en el arcoiris de los abuelos: cuando íbamos a comprar pronto el pan a la otra parte del pueblo, me llevaba al parque, desayunábamos los dos juntos en la terraza o me tranquilizaba cuando yo me asustaba por las avispas.
Por eso, por todos los recuerdos, que aunque sean pequeños, me trae, me encanta pasear por este pueblo y recordar así todos los buenos momentos, que aunque era muy pequeña, recuerdo que pasamos allí todos juntos.
Además de ser un sitio genial para veranear, ya sabréis que la comida en los pueblos nada tiene que ver con la ciudad. Allí es todo diferente, más casero, más cercano. Por eso mismo nos decidimos a cenar allí, en la plaza del pueblo. En esa plaza, donde también se encuentra el ayuntamiento, hay dos bares, pero nosotros siempre que vamos nos decidimos por el "Asador Casa Inma".
Decidimos tomar unos calamares de picar. Además, para compartir una parrillada de verduras y otra de carne mixta con patatas, y un postre cada uno (en mi caso tarta de oreo).
Como os decía antes, el trato es siempre tan cercano y simpático, y la relación calidad precio es tan buena, que te dan ganas de volver unas cuantas veces más, sin duda.
Puede que para otra persona, este pueblo no signifique nada, que sea como otro cualquiera, pero para mí es algo más. Cuando hay tantos recuerdos y momentos en un sitio, se convierte en algo tan especial, donde sientes que hay algo tuyo ahí, que es imposible de explicar.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.
Este pueblo me trae multitud de recuerdos. Cuando yo era más pequeña, un tío de mi madre tenía una casita allí, por lo que he pasado allí unos cuantos veranos con mis padres, mis abuelos y mis tíos.
También me trae muy buenos recuerdos porque recuerdo momentos geniales con mi abuelo Luis, que ahora está en el arcoiris de los abuelos: cuando íbamos a comprar pronto el pan a la otra parte del pueblo, me llevaba al parque, desayunábamos los dos juntos en la terraza o me tranquilizaba cuando yo me asustaba por las avispas.
Por eso, por todos los recuerdos, que aunque sean pequeños, me trae, me encanta pasear por este pueblo y recordar así todos los buenos momentos, que aunque era muy pequeña, recuerdo que pasamos allí todos juntos.
Además de ser un sitio genial para veranear, ya sabréis que la comida en los pueblos nada tiene que ver con la ciudad. Allí es todo diferente, más casero, más cercano. Por eso mismo nos decidimos a cenar allí, en la plaza del pueblo. En esa plaza, donde también se encuentra el ayuntamiento, hay dos bares, pero nosotros siempre que vamos nos decidimos por el "Asador Casa Inma".
Decidimos tomar unos calamares de picar. Además, para compartir una parrillada de verduras y otra de carne mixta con patatas, y un postre cada uno (en mi caso tarta de oreo).
Como os decía antes, el trato es siempre tan cercano y simpático, y la relación calidad precio es tan buena, que te dan ganas de volver unas cuantas veces más, sin duda.
Puede que para otra persona, este pueblo no signifique nada, que sea como otro cualquiera, pero para mí es algo más. Cuando hay tantos recuerdos y momentos en un sitio, se convierte en algo tan especial, donde sientes que hay algo tuyo ahí, que es imposible de explicar.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.





Madre mía cuanta comida seguro que si vas a ese pueblo no te quedas con hambre. Tiene buena pinta ese pueblo
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