Los cambios y el miedo suelen ir de la mano, ¿o no?

"Que no surjan los problemas
Y lloremos de verdad
Que nos sigan las luces"

                                                 Que nos sigan las luces - Alfred García.



Sabéis, llevo unos días como muy pensativa, pensando muchas cosas. No se si será la edad, o la primavera, o qué, pero estoy súper nostálgica. 
Dentro de poco se avecinan en mi vida cambios y, si os soy sincera, me dan un cambio tremendo. 
Creo que soy la típica persona a la que le da miedo todo, cualquier mínima tontería, a la que cualquier mínimo cambio le asusta. En este caso, como creo que son cambios importantes, pues más todavía.
Suelen decir que los cambios son para bien, ¿no? Así que solo me queda aferrarme a eso, a que estos cambios serán para bien, que tenemos que cambiar cosas en nuestra vida para no mantenernos siempre sedentarios, sino evolucionar y crecer como personas.
Pienso que es normal que tengamos miedo, que sintamos que cualquier cambio nos puede hacer daño, pero creerme, intento pensar que van a ser buenos y que al final, me acostumbraré a ellos, como hace todo el mundo.

Otra cosa que me da mucho miedo es equivocarme. Si, equivocarme. 
Conforme pasa el tiempo voy siendo consciente de que llega el momento de decidir y de que esas decisiones van a comenzar a marcar cosas importantes en mi vida y sobretodo, lo más importante, mi futuro.
A partir de ahora, cualquier decisión que tome que tenga que ver con ello condicionará lo que voy a ser, que voy a estudiar, a que me quiero dedicar, y eso me da un miedo enorme.
Sobretodo, lo que más me asusta es lo que he dicho antes, equivocarme en la decisión que tome. Mis padres siempre me han dicho que las decisiones las tiene que tomar uno mismo, sin hacer caso a los consejos. Si. Creo que es uno de los únicos momentos de nuestra vida en que no tenemos que hacer caso a ninguno de los consejos que nos den. Solo tenemos que hacer caso a nuestra intuición y a nuestro corazón. Pasar de las típicas frases de "Eso no tiene salida", "Acabarás en el paro" y demás. Si nos equivocamos, lo hacemos nosotros. Porque nosotros hemos querido tomar ese camino, aun sabiendo que ese camino no era correcto, aun sabiendo que nos íbamos a dar una gran hostia. Pero es que eso es lo que toca, equivocarnos, pero hacerlo nosotros. Y sobretodo, lo más importante es no arrepentirnos de no haber hecho algo, ya que puestos a arrepentirnos, hagamoslo por lo que hemos hecho, no por lo que nos ha quedado por hacer.

Por todo esto, soy una persona a la que no le gusta mucho pensar. Bueno, siendo sincera, soy una persona a la que no le gustaría pensar tanto y "calentarse la cabeza" (como digo yo) mucho menos.
En cuanto a mi futuro, creía que tenía las cosas super claras, pero me estoy dando cuenta que tengo las cosas claras a corto plazo, pero a largo plazo tengo un "cacao mental" flipante.
Por eso, a veces intento aclararme un poco las ideas, pero sin que esto me perjudique demasiado, puesto que "estamos en edad de comernos el mundo, no la cabeza".

Pese a todo, pienso que lo mejor siempre es tomar la decisión que nosotros creamos adecuada, lo sea o no. En cuanto a los cambios, creo que lo mejor es afrontarlos lo mejor que podamos y disfrutar de ellos también, que seguro que al final nos aportan cosas maravillosas.

Así que, con todo esto me despido. Espero que os haya gustado el post de esta semana, ya que a mi me ha servido de mucho, os lo aseguro.

Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares