¿Y por qué no?
¿Y por qué no? Sí, ¿por qué no?
Cuando decimos que no a algo, ¿en qué nos basamos? ¿decimos que de verdad no queremos algo cuando decimos NO?.
¿Por qué decimos que no a hacer cosas nuevas? ¿Por qué decimos NO a los cambios?
Sabéis, desde hace un tiempo he aprendido a que cuando me pregunten "¿Por qué?", yo contestar "¿Y por qué no?".
He aprendido a dejar de decir que no a las cosas. A que si me apetece algo, hacerlo.
Y retomo lo que he dicho al principio, ¿en que nos basamos para decir que NO a algo? ¿A caso lo hacemos por miedo? ¿Por vergüenza? ¿Por respeto?.
Creo que cada uno tendrá una respuesta a estas preguntas. ¿Mis respuestas? Pues ahí van.
Se suele decir que a muchas personas les cuesta decir no a otras, pero a veces no creo que sea así.
No solo se puede decir "no" para contestar a una pregunta, también nos lo podemos decir para nosotros mismos, a la hora de hablar con nuestro "yo" interior.
Sí, aunque que parezca mentira muchas veces, pero este existe. Cuando estés hasta arriba y no puedas más, por cualquier problema o situación, dedícate unos minutos a ti mismo, a cerrar los ojos y a hablarle a tu interior, a tus pensamientos más profundos.
Solo así, de esta manera, sabrás que es lo que de verdad quieres hacer.
Cuando nos decimos "no" a nosotros mismos, muchas veces es premeditado, pero muchas otras no. Como ya sabréis, creo que a veces no es bueno pensar mucho las cosas, pero otras tantas sí que lo es.
A veces yo misma, digo que no a algo solo por el simple hecho de ser algo nuevo para mí, porqué de normal, los cambios ya suelen "echar para atrás" y, por lo menos para mí, la respuesta que siempre tengo en la boca es "no". Algo tan simple como probar algún alimento que no he probado antes, hasta para esto, mi respuesta es que no me gusta. Pero luego, en el momento en que medito un poco, pienso que como sé que no me gusta sino lo he probado. Pues así con todo, la verdad.
Esto debería de cambiarlo, ya lo sé. De hecho, cuando me pongo a pensar en estas cosas, mi subconsciente dice que debería abrirme más a cosas nuevas, a nuevos sabores, situaciones, momentos, amistades... A conocer nuevos factores, que antes no conocía, pero que no conociese no significa que no me puedan llegar a gustar o incluso que se conviertan en mis cosas favoritas en el momento en que las descubra.
Así que, como os digo, estoy aprendiendo muchas cosas, pero una de las que más me sirve es a contestar con un "¿Y por qué no?".
Muchas veces, también decimos que "no", no solo por la falta de conocimiento o reparo hacia lo desconocido, sino por miedo. Como ya he dicho muchas veces, la sociedad ha estipulado "reglas" (por así llamarlas), las cuales no hay que saltarse, puesto que son lo que se considera como "normal".
Si me apetece ponerme unos taconazos siendo un chico, ¿por qué no hacerlo?; si me apetece comenzar a cantar como una loca por la calle de felicidad, ¿por qué no hacerlo?; si me apetece ponerme el pelo de color rosa fucsia, ¿por qué no hacerlo?. Si las cosas que nos apetece hacer nos hacen felices, ¿por qué no hacerlas?.
Recordemos que todo esto va de al final conseguir una meta que todos algún día tendríamos que alcanzar y esta meta es la felicidad.
De esta manera, me gustaría que recordaseis esto cada vez que os pregunten que por que hacéis algo: ¿Y por qué no?.
Cuando decimos que no a algo, ¿en qué nos basamos? ¿decimos que de verdad no queremos algo cuando decimos NO?.
¿Por qué decimos que no a hacer cosas nuevas? ¿Por qué decimos NO a los cambios?
Sabéis, desde hace un tiempo he aprendido a que cuando me pregunten "¿Por qué?", yo contestar "¿Y por qué no?".
He aprendido a dejar de decir que no a las cosas. A que si me apetece algo, hacerlo.
Y retomo lo que he dicho al principio, ¿en que nos basamos para decir que NO a algo? ¿A caso lo hacemos por miedo? ¿Por vergüenza? ¿Por respeto?.
Creo que cada uno tendrá una respuesta a estas preguntas. ¿Mis respuestas? Pues ahí van.
Se suele decir que a muchas personas les cuesta decir no a otras, pero a veces no creo que sea así.
No solo se puede decir "no" para contestar a una pregunta, también nos lo podemos decir para nosotros mismos, a la hora de hablar con nuestro "yo" interior.
Sí, aunque que parezca mentira muchas veces, pero este existe. Cuando estés hasta arriba y no puedas más, por cualquier problema o situación, dedícate unos minutos a ti mismo, a cerrar los ojos y a hablarle a tu interior, a tus pensamientos más profundos.
Solo así, de esta manera, sabrás que es lo que de verdad quieres hacer.
Cuando nos decimos "no" a nosotros mismos, muchas veces es premeditado, pero muchas otras no. Como ya sabréis, creo que a veces no es bueno pensar mucho las cosas, pero otras tantas sí que lo es.
A veces yo misma, digo que no a algo solo por el simple hecho de ser algo nuevo para mí, porqué de normal, los cambios ya suelen "echar para atrás" y, por lo menos para mí, la respuesta que siempre tengo en la boca es "no". Algo tan simple como probar algún alimento que no he probado antes, hasta para esto, mi respuesta es que no me gusta. Pero luego, en el momento en que medito un poco, pienso que como sé que no me gusta sino lo he probado. Pues así con todo, la verdad.
Esto debería de cambiarlo, ya lo sé. De hecho, cuando me pongo a pensar en estas cosas, mi subconsciente dice que debería abrirme más a cosas nuevas, a nuevos sabores, situaciones, momentos, amistades... A conocer nuevos factores, que antes no conocía, pero que no conociese no significa que no me puedan llegar a gustar o incluso que se conviertan en mis cosas favoritas en el momento en que las descubra.
Así que, como os digo, estoy aprendiendo muchas cosas, pero una de las que más me sirve es a contestar con un "¿Y por qué no?".
Muchas veces, también decimos que "no", no solo por la falta de conocimiento o reparo hacia lo desconocido, sino por miedo. Como ya he dicho muchas veces, la sociedad ha estipulado "reglas" (por así llamarlas), las cuales no hay que saltarse, puesto que son lo que se considera como "normal".
Si me apetece ponerme unos taconazos siendo un chico, ¿por qué no hacerlo?; si me apetece comenzar a cantar como una loca por la calle de felicidad, ¿por qué no hacerlo?; si me apetece ponerme el pelo de color rosa fucsia, ¿por qué no hacerlo?. Si las cosas que nos apetece hacer nos hacen felices, ¿por qué no hacerlas?.
Recordemos que todo esto va de al final conseguir una meta que todos algún día tendríamos que alcanzar y esta meta es la felicidad.
De esta manera, me gustaría que recordaseis esto cada vez que os pregunten que por que hacéis algo: ¿Y por qué no?.

Comentarios
Publicar un comentario