Robarle tiempo al tiempo.

El tiempo mueve nuestras vidas. Estamos guiados por él en todo momento. 
La hora del médico, la hora a la que pasa un autobús, el tiempo que tenemos para estudiar, para ir a hacer la compra... son claros ejemplos de que el tiempo nos marca y nos limita.

Muchas veces sentimos que nos falta tiempo, que nos faltan horas al día para poder hacer todo lo que nos proponemos. A veces, intentamos hacernos un planning con el que marcarnos lo que tenemos que hacer a cada hora, en cada momento del día, para así delimitarnos el tiempo que tenemos que invertir para cada actividad. Pero, es tan difícil poder seguir esos planning que intentamos marcarnos. A veces hay actividades que se alargan, para las que necesitamos más tiempo del que pensábamos que íbamos a necesitar, y por tanto, se nos descompensan el resto de actividades que íbamos hacer.

Muchas veces nos planteamos lo ideal que sería robarle tiempo al tiempo, encontrar e inventar más horas en nuestro día, pero ¿en algún momento nos planteamos el tiempo que perdemos en cosas innecesarias? 

Creo que en ningún momento nos planteamos que es lo que realmente tenemos que hacer y lo que es secundario, y por tanto, que puede quedarse a un lado y hacer en otro momento, o incluso que no es necesario hacer.
Perdemos tantísimo tiempo en hacer cosas innecesarias, que no nos aportan nada.
Pero esto último podemos atribuirlo a tantísimas cosas.

Perdemos tiempo haciendo tantas cosas. Perdemos tiempo mirando una pantalla, por ejemplo. Perdemos tantas horas de nuestra vida conectados a las redes sociales. De hecho, nos perdemos tantas cosas de nuestro alrededor por no levantar nuestra cabeza del móvil.

Perdemos tiempo también con muchas personas, que solo aportan cosas negativas a nuestra vida, que lo único que hacen es llevarnos por mal camino o restarnos, en lugar de sumarnos.

Pero lo que importa no es lamentarse de todo el tiempo que hemos perdido por unas razones o por otras, lo importante es darse cuenta de ello, buscar la solución, y por supuesto, aplicarla.

Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.




Comentarios

Entradas populares