El verdadero valor del deporte.

Hemos llegado a un punto en que el fútbol es como la política. Cualquiera habla abiertamente de él como un auténtico experto, creyéndose que entiende muchísimo a cerca de él y creyéndose que puede menospreciar cualquier otra opinión que no sea la suya.
Todo eso está bien cuando se hace con el fútbol profesional (aun pareciéndome mal en cualquier aplicado a cualquier categoría del fútbol), pero cuando se hace con los niños pequeños, ya se pasa de castaño a oscuro.
Puedo hablar de ello porque mi hermano juega al fútbol en la categoría Infantil y desde que era pequeño he oído constantemente ese tipo de opiniones.
De hecho, esta mismo mañana he visto un partido de baloncesto femenino de niñas de unos 13 años y no tiene nada que ver con el fútbol. Más concretamente, creo que lo que ocurre con el fútbol no ocurre en ningún deporte más. 
El árbitro en el partido de baloncesto pitaba como buenamente él creía, tanto faltas como fueras, y en ningún momento podías escuchar a ningún padre, ni entrenador, ni jugadora quejándose a cerca de la decisión del árbitro. Cuando el silbato del árbitro sonaba, se obedecía en cuanto a su decisión y se seguía el juego sin ningún tipo de reproche ni protesta.
Nada que ver con el fútbol, obviamente. Como decía antes, mi hermano ha jugado desde hace años a fútbol y en todos los partidos aparece algún padre o madre que se cree que sabe más que el árbitro, o incluso el entrenador.
Chillan al árbitro como si no hubiera un mañana, o dicen al entrenador en qué posición tiene que colocar a su hijo, o por qué no ha sacado más rato a su hijo a jugar.
Porque claro, sus hijos tampoco se quedan sin alguna lección de sus padres sobre cómo deben jugar, chutar o marcar gol.
Creedme que me saca más de mis casillas los comentarios hacia los niños que hacia ningún otro.
Los niños juegan por el más simple placer que divertirse, hacer deporte y estar con sus amigos y amigas, sin ningún tipo interés más allá de eso.
Pero claro, en lugar de animar a sus hijos y al equipo de forma constructiva, es mejor decirles “es que es tonto”, “tiene un tortazo en la cara por esa jugada”, o barbaridades así, que escuchas día si y día también cuando vas a ver a unos chiquillos de 13 años jugar.
Porque es el problema. Que todos creen que sus hijos van a llegar a ser un Messi o un Ronaldo, sin darse cuenta que lo importante de que sus hijos jueguen al fútbol son otras cosas, como el trabajo en equipo, la solidaridad entre compañeros, los valores del deporte...
Y hacedme caso, el fútbol no debería basarse solo en eso, en ser el mejor del equipo, sino en todo lo anterior que os he comentado.
Porque soy a la primera a la que le gusta mucho el fútbol, pero no ese tipo de fútbol.
Ojalá llegue algún día en que seamos conscientes de los otros beneficios que tiene el fútbol más allá de llegar a ser un Messi o Cristiano.

Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.


Comentarios

  1. Toda la razón.. Estoy cansada de q mis hijos hayan jugado a fútbol desde hace mas de 10 años..en mi adolescencia fui pionera femenina cómo portera.. Mi marido hace mas d una década antes de que hubiese que estudiar para ser entrenador a querubines, cadetes y alevines..y sí.. Hay cada padre que se cree q sus hijos son un@s estrellitas ,obligando e insultando a árbitros.. Q tambn hay q reconocer q hay algunos q se las traen..actualidad Valores 0

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