Lo mejor de ir es volver.

Queridos lectores,

Ha llegado el momento tan poco deseado para todos nosotros: el fin del verano. Está claro que para todo hay excepciones, pero para la mayoría de nosotros, el verano tiene que ver con buenas sensaciones y buenos momentos.
Realmente, es el nombre de una estación, pero para muchos significa muchísimo más: olores, sentimientos, momentos, personas, paisajes, viajes, un libro... En fin, infinitas cosas.

Hace nada, lo estábamos esperando y en un visto y no visto se nos ha esfumado.

Normalmente, cada uno de nosotros tenemos un sitio donde escaparnos en verano: un pueblo, un apartamento, una ciudad, una playa, un hotel concreto...

Cuando llega el final de agosto, lo dejamos y nos sentimos vacíos, como si algo nos faltara. Nos vamos con la sensación de dejar tanto atrás, tanto en ese verano que se nos acaba de ir de las manos.

Empezamos las clases y sentimos morriña de nuestro lugar de vacaciones, del lugar donde hemos disfrutado del verano, y de todo lo que esa palabra abarca.

De hecho, generalmente volvemos a la rutina en septiembre sin ser los mismos.
Durante los meses de ese verano hemos crecido absolutamente como personas. Nos han pasado tantísimas cosas. De hecho, nos hemos dado cuenta de tanto. Que los que decían ser amigos no lo eran, los que decían estar ahí siempre no lo han estado, que los que no esperabas que estuvieran no solo han estado, sino que han permanecido.
Has conocido a gente nueva, de esa que llega y se queda sin dudarlo ni un momento. Esa que al principio no te caía muy bien pero conforme la has conocido, te has dado cuenta que si no existiera la inventarías.

También has echado de menos. Por supuesto que has echado de menos. Has echado de menos a personas que ya no están, y que escaparnos a nuestro lugar de vacaciones hace que te recuerde a ellos. Has echado de menos personas que has dejado en la ciudad y que sabes que hasta septiembre no volverás a ver.
De hecho, también has echado de menos a personas que este verano has dejado atrás, porque sabías perfectamente que no te estaban haciendo ningún bien, y que aunque ahora mismo duela, en algún momento dejará de hacerlo, te lo aseguro. Y te darás cuenta que hacías lo correcto, sin ninguna duda.

En fin, has hecho tanto este verano. Reído. Cantado. Bailado. Llorado. Añorado. Disfrutado.

Y ahora mismo, todo eso lo estás echando de menos, porque sabes perfectamente que todo eso ha quedado atrás. Se ha quedado en tu pueblo, en un hotel, en una playa, en un apartamento...

¿Pero sabes qué? ¿Sabes lo mejor de todo esto qué es? Que sabes perfectamente que vas a volver. Y aunque no sea igual, aunque sea diferente, eso es lo que mola. Y que habrán más veranos donde disfrutar, reír, bailar, llorar...
Y que sabes perfectamente que vas a volver, porque siempre lo mejor de ir es volver.

Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.









Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares