Una maravilla en Anna
Siempre he dicho que en la Comunidad Valenciana guardamos joyas dignas de una gran admiración, algunas muchas todavía sin descubrir por los turistas, y hasta incluso por los propios valencianos.
Una noticia en el periódico nos desveló que en el pueblo de Anna se encontraba la maravilla de palacio de los Condes de Cervellón, un palacio digno de ver, al que podríamos llamar, y de hecho el periódico lo llamaba así, una “pequeña Alhambra”.
Fuimos a visitarlo el pasado lunes 29 de abril. Para visitarlo tenéis que llamar con algún día de antelación a la oficina de turismo de Anna y reservar, ya que todas las visitas son guiadas.
Y de hecho, hay que estar allí a la hora en punto que tengas la reserva, puesto que hay muchos grupos, y hay que empezar cada visita de forma puntual para que los grupos no se junten en las diferentes salas.
La verdad es que al principio pensaba que el término de “pequeña Alhambra” sería exagerado para este palacio, pero os puedo asegurar que me equivocaba por completo.
El Palacio de los Condes de Cervellón alberga dentro de él el Museo Etnológico, formado por diferentes objetos, la mayoría de ellos donados por los mismos vecinos de Anna, para que así podamos conocer al visitarlo como era la vida antaño en el pueblo.
Además, cuenta con el Museo del Agua, ya que otra cosa no, pero si hay algo que destaca en Anna es su agua, su maravillosa Albufera y cascadas.
Por eso mismo, se construyó ahí el castillo, porque estaba situado en una zona estratégica por la abundancia de agua, puesto que donde hay agua, hay vida.
El Palacio ha sido reformado por los diferentes dueños que ha tenido, según la época y el origen de sus dueños.
Primero visitamos los dos museos, y posteriormente, comenzamos con el salón y la sala árabe, cosa que nos dejó impresionados a todos los que allí estábamos, puesto que parecía que estábamos en el propio Marruecos. Una maravilla de salones, de tapices, de ventanales y una maravilla de todo.
Después ya pasábamos a ver la zona que había sido reformado durante la estancia de los Borja en el palacio, que contaba con una capilla y numerosos cuadros. Y por último, vimos un vídeo en la última sala de la visita, donde hacía un recorrido por toda la historia del pueblo.
También cabe destacar el maravilloso patio, por el que le denominan “la pequeña Alhambra”, con fuentes y demás.
Os animo a todos y cada uno de vosotros a que lo visitéis si tenéis ocasión, puesto que merece ser visitado, y sobretodo conocido por todos y cada uno de nosotros.
A continuación os dejo unas cuántas fotos de nuestra visita.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.
Una noticia en el periódico nos desveló que en el pueblo de Anna se encontraba la maravilla de palacio de los Condes de Cervellón, un palacio digno de ver, al que podríamos llamar, y de hecho el periódico lo llamaba así, una “pequeña Alhambra”.
Fuimos a visitarlo el pasado lunes 29 de abril. Para visitarlo tenéis que llamar con algún día de antelación a la oficina de turismo de Anna y reservar, ya que todas las visitas son guiadas.
Y de hecho, hay que estar allí a la hora en punto que tengas la reserva, puesto que hay muchos grupos, y hay que empezar cada visita de forma puntual para que los grupos no se junten en las diferentes salas.
La verdad es que al principio pensaba que el término de “pequeña Alhambra” sería exagerado para este palacio, pero os puedo asegurar que me equivocaba por completo.
El Palacio de los Condes de Cervellón alberga dentro de él el Museo Etnológico, formado por diferentes objetos, la mayoría de ellos donados por los mismos vecinos de Anna, para que así podamos conocer al visitarlo como era la vida antaño en el pueblo.
Además, cuenta con el Museo del Agua, ya que otra cosa no, pero si hay algo que destaca en Anna es su agua, su maravillosa Albufera y cascadas.
Por eso mismo, se construyó ahí el castillo, porque estaba situado en una zona estratégica por la abundancia de agua, puesto que donde hay agua, hay vida.
El Palacio ha sido reformado por los diferentes dueños que ha tenido, según la época y el origen de sus dueños.
Primero visitamos los dos museos, y posteriormente, comenzamos con el salón y la sala árabe, cosa que nos dejó impresionados a todos los que allí estábamos, puesto que parecía que estábamos en el propio Marruecos. Una maravilla de salones, de tapices, de ventanales y una maravilla de todo.
Después ya pasábamos a ver la zona que había sido reformado durante la estancia de los Borja en el palacio, que contaba con una capilla y numerosos cuadros. Y por último, vimos un vídeo en la última sala de la visita, donde hacía un recorrido por toda la historia del pueblo.
También cabe destacar el maravilloso patio, por el que le denominan “la pequeña Alhambra”, con fuentes y demás.
Os animo a todos y cada uno de vosotros a que lo visitéis si tenéis ocasión, puesto que merece ser visitado, y sobretodo conocido por todos y cada uno de nosotros.
A continuación os dejo unas cuántas fotos de nuestra visita.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.





















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