El dinero nunca da la felicidad
Hace unas semanas, fui al cine a ver una película que sigue ahora mismo en cartelera: "Yucatán". Si os digo la verdad, no me la esperaba nada así, con esa trama y con ese mensaje que quiere transmitir tan guay y del que tan poco se habla en televisión muchas veces.
La trama gira entorno a un señor mayor, al que le ha tocado la lotería e invita a toda su familia a pasar unos días de crucero, crucero que pasaba por la ciudad de Yucatán, en Sudamérica, donde el nació y donde tiene unas grandes ganas de volver a visitar. Y ya no cuento más, que sino hago spoiler jajajaja.
Salí del cine con muy buena sensación, esa sensación que te dan las películas que son buenas de verdad. Y ya no las que son buenas, sino las que te transmiten un mensaje tan importante como este: El dinero nunca da la felicidad.
Mucha gente pensará lo contrario, claro está. Pero puede que esa gente que piense así sea la que basa su vida en las cosas materiales, en las cosas que únicamente se consiguen con dinero. Si una cosa tengo clara, es que las cosas más importantes de la vida no basan su valor en dinero.
No os voy a negar que el dinero ayuda a tener una mayor calidad de vida, que puedes tener más caprichos. Pero las cosas más importantes de la vida no las da el dinero: el amor, la familia, la amistad, las ganas de disfrutar de las pequeñas cosas, la SALUD... (si veis la película, comprenderéis esto).
Esta claro que a todo el mundo le gusta tener dinero, ya no para derrocharlo y gastarlo, sino para estar un poco menos apurado a final de mes o para no tener tantas preocupaciones muchas veces.
De hecho, todos hemos soltado alguna vez la frase: "Ojalá fuera millonario" u "Ojalá me tocara la lotería". Pero os habéis planteado alguna vez si seríamos igual de felices que somos ahora si tuviéramos taaanto dinero.
Cuando la gente tiene mucho dinero, su alrededor se vuelve perverso, es decir, ya nada es real, solo importan las apariencias. Las personas se acercan a ellos con el simple propósito de aprovecharse de ellos y de su dinero, de los lujos que tienen en su vida, de los lugares o viajes a los que van... Es decir, nadie (o casi nadie) se acerca a ellos por lo que son, por lo que les transmiten, sino por el mero de hecho de estar con alguien que vive con lujos.
Mi sensación es que esa gente con tanto dinero, siempre estarán vacíos, es decir, siempre les faltará ese algo. Ese algo que la gente "normal", la que trabaja día a día por sus sueños, por conseguir lo que quiere sin ningún dinero de por medio, por sacar a su familia adelante día tras día... si que tiene.
Esa es la vida real, la que vivimos todos los mortales: los que se levantan a las 6 de la mañana, los que no vuelven a casa de trabajar hasta las 10 de la noche, los que aprecian el significado de un beso de sus hijos por la noche, los que entienden el significado de un amanecer; de los que viven al día sin que les importe lo que pasó ayer o lo que puede que pase mañana, solo disfrutan el momento.
Así que no olvidéis nunca que el dinero no da la felicidad, la felicidad la da las ganas de vivir y de disfrutar del momento, sin importar el dinero que entra en tu casa cada mes.
Como os podréis imaginar, os recomiendo que vayáis una tarde al cine y disfrutéis de esta película, porque es maravillosa.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.
La trama gira entorno a un señor mayor, al que le ha tocado la lotería e invita a toda su familia a pasar unos días de crucero, crucero que pasaba por la ciudad de Yucatán, en Sudamérica, donde el nació y donde tiene unas grandes ganas de volver a visitar. Y ya no cuento más, que sino hago spoiler jajajaja.
Salí del cine con muy buena sensación, esa sensación que te dan las películas que son buenas de verdad. Y ya no las que son buenas, sino las que te transmiten un mensaje tan importante como este: El dinero nunca da la felicidad.
Mucha gente pensará lo contrario, claro está. Pero puede que esa gente que piense así sea la que basa su vida en las cosas materiales, en las cosas que únicamente se consiguen con dinero. Si una cosa tengo clara, es que las cosas más importantes de la vida no basan su valor en dinero.
No os voy a negar que el dinero ayuda a tener una mayor calidad de vida, que puedes tener más caprichos. Pero las cosas más importantes de la vida no las da el dinero: el amor, la familia, la amistad, las ganas de disfrutar de las pequeñas cosas, la SALUD... (si veis la película, comprenderéis esto).
Esta claro que a todo el mundo le gusta tener dinero, ya no para derrocharlo y gastarlo, sino para estar un poco menos apurado a final de mes o para no tener tantas preocupaciones muchas veces.
De hecho, todos hemos soltado alguna vez la frase: "Ojalá fuera millonario" u "Ojalá me tocara la lotería". Pero os habéis planteado alguna vez si seríamos igual de felices que somos ahora si tuviéramos taaanto dinero.
Cuando la gente tiene mucho dinero, su alrededor se vuelve perverso, es decir, ya nada es real, solo importan las apariencias. Las personas se acercan a ellos con el simple propósito de aprovecharse de ellos y de su dinero, de los lujos que tienen en su vida, de los lugares o viajes a los que van... Es decir, nadie (o casi nadie) se acerca a ellos por lo que son, por lo que les transmiten, sino por el mero de hecho de estar con alguien que vive con lujos.
Mi sensación es que esa gente con tanto dinero, siempre estarán vacíos, es decir, siempre les faltará ese algo. Ese algo que la gente "normal", la que trabaja día a día por sus sueños, por conseguir lo que quiere sin ningún dinero de por medio, por sacar a su familia adelante día tras día... si que tiene.
Esa es la vida real, la que vivimos todos los mortales: los que se levantan a las 6 de la mañana, los que no vuelven a casa de trabajar hasta las 10 de la noche, los que aprecian el significado de un beso de sus hijos por la noche, los que entienden el significado de un amanecer; de los que viven al día sin que les importe lo que pasó ayer o lo que puede que pase mañana, solo disfrutan el momento.
Así que no olvidéis nunca que el dinero no da la felicidad, la felicidad la da las ganas de vivir y de disfrutar del momento, sin importar el dinero que entra en tu casa cada mes.
Como os podréis imaginar, os recomiendo que vayáis una tarde al cine y disfrutéis de esta película, porque es maravillosa.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.

Comentarios
Publicar un comentario