Una historia y una receta peculiares


Hola!! ¿Qué tal vuestra semana?
Ya que estamos casi de pleno en Semana Santa, hoy os traigo un post relacionado con esta festividad tan famosa en nuestro país.

En él, os voy a relatar la historia de un dulce típico de esta época y que a mi personalmente me encanta: las torrijas.
Antiguamente, las torrijas se hacían en la época de Semana Santa por una razón muy peculiar y que si bien es muy coherente. Como durante los días de Semana Santa supuestamente no se puede comer carne, las personas no hacían pan, porque generalmente se tomaba pan para acompañar guisos y demás que estaban hechos con carne. Además, hace muchos años no se da la situación de ahora en que vas al horno y compras ya el pan hecho, sino que en cada pueblo había un molino a partir del cual todo el pueblo se abastecía de harina para poder hacer en cada casa el pan.

Por esta razón, cuando llegaba la época de Semana Santa, para no echar a perder la harina hacían igualmente pan, pero como no hacían uso de él por no poder tomar carne como ya he dicho antes, lo cocinaban de esta manera para no echarlo a perder.

Otra curiosidad a cerca de como cocinaban las torrijas antiguamente es que no se cocinaban como hacemos ahora con leche, sino que se hacían con vino.
Esto es debido a que la leche no tenía ningún control, la gente no quería beberla y la gente a penas de beberla se moría. Por esta razón, preferían cocinarlas con vino, porque aunque en ocasiones se emborrachaban por la cantidad de vino, esto no era tan perjudicial para su salud como ponerles leche.

Esta historia tan curiosa es el origen de uno de los postres más típicos de la Semana Santa y por eso lo quería acompañar con vosotros, y así además, enlazar esta historia con una forma de hacer este postre de forma mas sana.

Ayer, mi tía me dijo esta receta para hacer las torrijas al horno con azúcar y miel, así que allá va la receta:

Como ingredientes necesitaremos:
-16 rebanadas de pan.
-300 ml de leche.
-2 huevos.
-1 trozo de cáscara de limón.
-1 ramita de canela.
-Aceite de oliva.

Para rebozarlas: Azúcar y canela en polvo.

Para hacer el almíbar: 140g de azúcar y 430g de miel suave.

Como modo de preparación:

1- Tendremos que calentar la leche con el azúcar, la cáscara de limón y la canela. A continuación, habrá que llevarla a ebullición, retirarla y dejarla reposar. Ahora retiraremos la canela y la cáscara, y remojaremos en ella el pan.

2- Ahora escurriremos las torrijas y las pasaremos por los huevos que ya habríamos batido anteriormente. A continuación , en lugar de freírlas, las meteremos en el horno ya precalentado a 180º durante 20 minutos. Las cocinaremos dándoles la vuelta a los cinco minutos de meterlas al horno.
De esta manera conseguiremos hacerlas de manera mas saludable, sin hacer uso de tanto aceite para el cocinado.

3- Para el almíbar, mezclaremos 165 ml de agua con la miel y el azúcar. Lo coceremos hasta que notemos en la mezcla un color a caramelo claro. Removemos y cocemos a fuego suave a 10 minutos más.

4- En último lugar, regaremos la mitad de nuestras torrijas con el almíbar y espolvorearemos la otra mitad con el azúcar y la canela molida, a partes iguales (aunque este paso ya se puede seguir al gusto de cada uno).

5- Ahora ya solo nos quedaría disfrutar de nuestras torrijas hechas de manera mas saludable y que estarán súper ricas e ideales para saborear en un día de Semana Santa.

Hasta aquí el post de hoy lectores. Espero que os sea útil esta receta y que hayáis aprendido algo nuevo a partir de la historia que os he contado.

Gracias por leerme y hasta el próximo domingo.
Ainoa

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