Tan simple como cuidar lo que te llena


Holii!! ¿Qué tal todo? Yo super bien, aunque algo triste porque hoy ya es 18 y las fallas ya se están acabando, pues mañana es la cremà. Pero bueno, así son estas fiestas, el año que viene mas, y por ahora, a acabar de disfrutar de ellas a tope.

En el post de hoy os voy a hablar a cerca de una parte muy importante en la vida de cualquier persona: nuestros abuelos, los yayos.

De ellos aprendemos la mayor parte de las cosas que sabemos, intentan transmitirnos los mejores valores para hacernos mejores personas.
Nos cuentan sus infancia, su juventud, su historia, para que no cometamos los errores que ellos puedan haber cometido y darnos así grandes lecciones de vida, haciéndonos ver así la suerte que tenemos, pero lo que no saben es que nuestra verdadera suerte es tenerlos a ellos cerca nuestra.

En la época que vivimos, en una situación de todavía recuperación de la crisis en nuestro país, los abuelos suponen una gran ayuda para las familias que la necesitan. Muchas veces, tienen que colaborar con la poca pensión que suelen tener a su familia, siendo así en muchas ocasiones los únicos ingresos que tienen estas familias que se encuentran en una mala situación económica para subsistir.


Además, a parte de suponer su pensión el único ingreso para las familias, colaboran activamente para ayudar a sus hijos cuidando a los nietos, ya que en situaciones en que las familias no se pueden permitir el lujo de llevar a los pequeños de la casa a una guardería o cuando no les pueden recoger por su horario de trabajo, los yayos se encargan del cuidado de los nietos, llevándolos también a tareas extraescolares, competiciones y demás.


Los humanos somos egoístas por naturaleza y en situaciones relacionadas con los yayos aparece este egoísmo del que hablaba.

En muchas ocasiones, las familias deciden ingresar a los yayos en residencias, ya no porque estén enfermos y necesiten cuidados especiales, sino que lo hacen por el simple hecho de "quitarse un problema" (palabras textuales de como piensa mucha gente) respecto a nuestros mayores. 

Como decía, esto no ocurre siempre, ya que muchas veces la decisión de ingresar a los yayos en una residencia se toma por le hecho de que son muy mayores o están enfermos y no se tienen los medios para cuidarlos en una casa, no porque sean un problema. Aunque como ya he dicho antes, en muchas ocasiones sean un problema.


De esta manera, pienso que los yayos nos han cuidado desde siempre, tanto a nosotros como a nuestros padres y tíos y por esto nosotros tenemos que darles cuidados a ellos se hacen mayores y lo necesitan, ya que es lo que siempre ellos han intentado hacer con nosotros.


Durante la época de crisis, muchas familias que contaban con familiares suyos ancianos que estuvieran en una residencia, decidían sacarlos y llevarlos a casa para que, como ya he dicho antes, estos les diesen parte de su pensión, ya que eran con los únicos ingresos con los que contaban para vivir; además de que colaborasen con ellos en cuanto a tareas de la casa y de ocuparse de sus pequeños.


Por todas estas razones, creo que los yayos son maravillosos, una joya que debemos aprovechar mientras podamos, ya que por desgracia no son eternos, y hay que disfrutarlos y quererlos mucho, ya que son lo mejor que tenemos y la debilidad de cualquier persona.


Con esta pequeña reflexión de domingo, os deseo una genial semana y espero que se os pase super rápido, que enseguida llega el finde y nos leemos otra vez aquí.


Gracias por leerme. Siempre.

Ainoa.

Comentarios

Entradas populares