Ole
Que jodida es la decisión de emprender un nuevo camino. Un camino que lo cambia todo, que hará que nada de lo que conocíamos y teníamos como rutina vuelva a serlo nunca más. Pero, ¿que sería la vida sin esa toma de decisiones? ¿Sin esos cambios?
Muchas veces hemos hablado del miedo a los cambios, a comenzar de nuevo. Pero y lo complicado que es también llegar al momento de tomar la decisión, los momentos de antes, las comeduras de cabeza... Y llegamos otra vez al miedo, a la inseguridad. El miedo a fallar. Más fácil, a cagarla. Tanto por nosotros mismos, por nuestro amor propio, como por las expectativas que tienen en nosotros los demás. El miedo a fallar más bien.
Sinceramente, da más miedo fallar al resto que fallarnos a nosotros mismos.
Pero, ¿y por qué tanto miedo a fallar?
Desde bien pequeñitos aprendemos a ganar siempre, a que ganando es cuando más se gana (valga la redundancia). Pero conforme creces y maduras, te das cuenta de que cuando más se gana es cuando se pierde. Se gana aprendiendo a que, perder es jodido, pero más jodido es ganar y no llevarte ninguna enseñanza.
Porque yo me pregunto, aquellos, aquellas personas que siempre dan la sensación de que han ganado, ¿están ganando realmente o simplemente se están engañando a sí mismos?
Que triste eso, ¿no? Que triste creer que siempre ganas al haber ganado algo, pero nunca plantearte que pierdes más que ganas. Pierdes porque aumenta tu ego, y eso, dejadme deciros que en cierta medida no es lo más adecuado.
Pero yo digo “ole” por aquellos que cuando pierden, aprenden. Que cuando les vencen una batalla, aprenden a salir y crecer en la próxima. “Ole” también por los que saben luchar, día a día, en cada una de sus batallas personales. A los que pierden más que ganan, porque dejadme que os diga, que a ellos les espera algo muy bonito y muy grande en un futuro.
Hace poco leí una frase que decía “A aquellos que les pasan cosas malas, y aun así siguen siendo buenos, se merecen todo lo mejor del mundo”. ¡Y qué razón! Que fácil sería poner la excusa de que, claro, como siempre pierden, al final se convierten en malas personas. Pero qué importante es saber, como decíamos antes, ver en lo malo, lo menos malo, la enseñanza de todo eso, para poder seguir, sin miedo, persiguiendo caminos y sueños.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.

Comentarios
Publicar un comentario