Volveremos.
Queridos lectores,
Después de un par de semanas sin aparecer, ya estoy de nuevo por aquí.
Si os soy sincera, no sabía ni qué ni cómo escribir. Por un lado, me parecía hipócrita escribir un post ignorando la situación que estamos viviendo; pero por otro, no veía justo escribir del mismo tema del que se habla en todos, absolutamente todos, los medios, tanto de comunicación como en las redes sociales.
Por eso mismo, me he decidido por el camino intermedio.
El post de hoy quiero dedicarlo única y exclusivamente a recordar un poco lo maravilloso que es el ser humano, ya que muchas veces, con la rutina y el día a día, nos olvidamos de ello. Y en medio de tanto caos es apasionante ver como nacen iniciativas preciosas, totalmente altruistas, potenciadas por personas buenas, que únicamente pretenden ayudar en todo lo que puedan.
Y es más, en estos momentos, estoy todavía más orgullosa si cabe del país en el que he nacido, de la buena gente que hay en España, y de lo bonito que es ver a tu país unido frente a las adversidades. Del maravilloso personal sanitario con el que contamos, los cuerpos de seguridad el Estado... todos ellos, que en estos momentos tan complicados velan por nuestra seguridad y por nuestra salud.
Y ahora también nos damos cuenta de lo importante que es la salud, cuidar a los nuestros, y valorar las pequeñas cosas de nuestro día a día. Pero lo más importante es que cuando todo esto pase, porqué pasará, no olvidarnos de todas las elecciones que estamos aprendiendo en esta situación. Continuar valorando los momentos bonitos y cotidianos: una sonrisa en el bus, el abrazo a tu abuelo, tener que estudiar un examen, mantener una conversación en el recreo con tus compañeros... Cosas que en nuestro día a día no valoramos y que situaciones como estas nos sirven para darnos un buen golpe de realidad y hacernos cambiar de mentalidad y prioridades.
Es complicado tener una actitud positiva en estos momentos, cuando tu vida está patas arriba y todos tus planes a más corto plazo se han ido al traste. Pero estoy totalmente convencida que cuando nos queramos dar cuenta, todo esto habrá acabado y retomaremos nuestra vida de siempre, y volveremos a vernos, besarnos y abrazarnos.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.
Después de un par de semanas sin aparecer, ya estoy de nuevo por aquí.
Si os soy sincera, no sabía ni qué ni cómo escribir. Por un lado, me parecía hipócrita escribir un post ignorando la situación que estamos viviendo; pero por otro, no veía justo escribir del mismo tema del que se habla en todos, absolutamente todos, los medios, tanto de comunicación como en las redes sociales.
Por eso mismo, me he decidido por el camino intermedio.
El post de hoy quiero dedicarlo única y exclusivamente a recordar un poco lo maravilloso que es el ser humano, ya que muchas veces, con la rutina y el día a día, nos olvidamos de ello. Y en medio de tanto caos es apasionante ver como nacen iniciativas preciosas, totalmente altruistas, potenciadas por personas buenas, que únicamente pretenden ayudar en todo lo que puedan.
Y es más, en estos momentos, estoy todavía más orgullosa si cabe del país en el que he nacido, de la buena gente que hay en España, y de lo bonito que es ver a tu país unido frente a las adversidades. Del maravilloso personal sanitario con el que contamos, los cuerpos de seguridad el Estado... todos ellos, que en estos momentos tan complicados velan por nuestra seguridad y por nuestra salud.
Y ahora también nos damos cuenta de lo importante que es la salud, cuidar a los nuestros, y valorar las pequeñas cosas de nuestro día a día. Pero lo más importante es que cuando todo esto pase, porqué pasará, no olvidarnos de todas las elecciones que estamos aprendiendo en esta situación. Continuar valorando los momentos bonitos y cotidianos: una sonrisa en el bus, el abrazo a tu abuelo, tener que estudiar un examen, mantener una conversación en el recreo con tus compañeros... Cosas que en nuestro día a día no valoramos y que situaciones como estas nos sirven para darnos un buen golpe de realidad y hacernos cambiar de mentalidad y prioridades.
Es complicado tener una actitud positiva en estos momentos, cuando tu vida está patas arriba y todos tus planes a más corto plazo se han ido al traste. Pero estoy totalmente convencida que cuando nos queramos dar cuenta, todo esto habrá acabado y retomaremos nuestra vida de siempre, y volveremos a vernos, besarnos y abrazarnos.
Gracias por leerme. Siempre.
Ainoa.

Comentarios
Publicar un comentario